Raphael Mechoulam, también conocido como «el padre de la investigación sobre el cannabis», sentó las bases de muchos de los conocimientos científicos actuales sobre esta planta. Después de aislar el THC en 1964, Mechoulam dio paso al descubrimiento del sistema endocannabinoide: posiblemente, el hallazgo médico más importante del siglo XX.

Nació en Sofía, Bulgaria, en 1930. Su familia fue una de las tantas que escapó del Holocausto. Finalizada la guerra, estudió Ingeniería química en su país. Pero, cuando en 1949 comenzó su vida en Israel, eligió abandonar la Ingeniería y sumergirse en los misterios químicos.

Su carrera como investigador lo llevó a Estados Unidos. Allí trabajó en el Instituto Rockefeller, hasta su regreso a Israel donde ocuparía un lugar en el Instituto Weizmann. En uno de esos laboratorios, Mechoulam haría su gran descubrimiento: el THC, uno de los compuestos activos del cannabis desconocido hasta entonces. Era 1964.

A partir de aquel Big Bang Mechoulam y su trabajo se convirtieron en inspiración para toda una generación de científicos que son quienes, en las últimas décadas, han sumado sus esfuerzos para alcanzar una comprensión más ajustada del complejo y fascinante mundo del cannabis.

PRIMER DESCUBRIMIENTO REVOLUCIONARIO: AISLAMIENTO DEL THC

Primer descubrimiento revolucionario: aislamiento del thc

Cuando se le pregunta por su decisión de estudiar el cannabis, Mechoulam explica su sorpresa ante la ausencia de investigación acerca de los cannabinoides hasta su llegada. De hecho, mientras la morfina y la cocaína se aislaron hace unos 150 años, Mechoulam fue el primero en aislar el Δ9-tetrahidrocannabinol, conocido por su acrónimo THC. El THC es el cannabinoide más abundante segregado por los tricomas de las plantas de cannabis y es el responsable de sus efectos psicoactivos.

Los experimentos originales de Mechoulam se desarrollaron a principios de los años 60, con hachís procedente de una comisaría de policía cercana. Sus resultados indicaban el potencial medicinal y psicoactivo de este compuesto vegetal único. Mechoulam también descubrió y aisló el segundo cannabinoide más abundante: el cannabidiol (CBD). El CBD sorprendió a Mechoulam con su supuesta eficacia medicinal como anti-psicótico y potencial ingrediente para tratamientos contra dolores crónicos y ataques epilépticos.

DESCUBRIMIENTO DE LOS CANNABINOIDES

Descubrimiento de los cannabinoides

La sintetización completa de los cannabinoides de Mechoulam le acabó llevando a la identificación del sistema endocannabinoide humano dos décadas después. Gracias al Dr. Mechoulam la ciencia convencional por fin está investigando la relación increíblemente cercana entre los cannabinoides y la fisiología humana.

Lo que Mechoulam acabaría descubriendo es que los cannabinoides se adhieren a receptores en diferentes regiones del cerebro y órganos vitales. Esta relación desencadena diferentes reacciones que pueden provocar efectos diversos, que van desde propiedades antiinflamatorias hasta la paranoia.

Al final, Mechoulam se dio cuenta de que el hombre no consume cannabinoides por mera casualidad. En 1992, descubrió que nuestro organismo produce de forma natural nuestros propios cannabinoides, que desempeñan un papel importante en la regulación del estado de ánimo, el dolor y la memoria, entre otros.

En su estudio, Mechoulam descubrió la anandamida, que se describe como un neurotransmisor ácido graso y se ha vinculado con el control de la proliferación de células cancerígenas, entre otras funciones.

ANANDAMIDE Y 2-AG

Los efectos de la anandamida se deben a los dos receptores cannabinoides primarios: CB1 y CB2. El CB1 interactúa con la anandamida a través del sistema nervioso central, mientras el CB2 es responsable de reacciones asociadas con el sistema nervioso periférico.Artículo relacionado¿Qué Es La Anandamida Y Cómo Ayuda Al Consumidor De Marihuana?

Tras el hallazgo de la anandamida, Mechoulam descubrió en 1995 que la 2-AG era otro neurotransmisor con una importancia vital en la regulación física y fisiológica del cuerpo humano.

INVESTIGACIÓN MODERNA

Investigación moderna

Hoy en día, el Dr. Mechoulam sigue buscando nueva información sobre los cannabinoides endógenos, ya que cree que son el próximo paso en la investigación del cannabis. Mechoulam considera que estos cannabinoides muestran un gran potencial medicinal y tienen una importante relación con la biología humana.

Curiosamente, Mechoulam ha vinculado los cannabinoides con el tratamiento de adicciones y lesiones cerebrales gracias a la actividad de los vasos sanguíneos.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS

Hay cierta ironía en la atípica carrera del Dr. Mechoulam, ya que él mismo jamás ha consumido cannabis. Ni siquiera lo ha probado. Mechoulam entiende su trabajo como curiosidad científica, en lugar de intentar apoyar o contradecir la cultura cannábica.

A pesar del reconocimiento que Mechoulam recibe desde pequeños sectores de la comunidad científica, su nombre rara vez se menciona en el debate mediático sobre el sistema endocannabinoide, el THC y el CBD.

Lo cierto es que Mechoulam ha recibido numerosos premios por su trabajo, pero nunca llegó a recibir reconocimiento del público general hasta recientemente. Mechoulam se posgraduó en Bioquímica por la Universidad Hebrea, antes de completar su doctorado en el Instituto Weizmann.

En el año 2000, Mechoulam recibió el título honorífico Premio Israel. Ha sido galardonado a título póstumo en numerosas ocasiones y recibió el Premio Rothschild en 2012 por sus descubrimientos acerca del efecto de sustancias químicas naturales sobre el comportamiento humano.

EL CIENTÍFICO

El interés del director de cine Zach Klein por el cannabis terapéutico surgió cuando descubrió los efectos de los cannabinoides sobre la proliferación del cáncer de mama. La madre de Klein había sido diagnosticada con la enfermedad, lo que le llevó al sistema endocannabinoide y finalmente al Dr. Mechoulam.

Klein defiende que aunque la credibilidad científica de Mechoulam en el siglo XX evitó que cayese en el ostracismo de la comunidad médica, tuvo que trabajar doblemente duro para llevar a cabo una investigación que debería haberse hecho mucho antes. La fascinación de Klein por Mechoulam queda a la vista en su largo documental “El científico”.

ENSEÑANZA Y FUTURO

El Dr. Mechoulam tiene actualmente 86 años de edad y es profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Su trabajo se ha referenciado más de 40.000 veces y se considera el estándar en el que se basarán los futuros desarrollos científicos.

Como el propio Mechoulam afirma, “he descubierto que la investigación independiente es una adicción de la cual no quiero curarme”. Por el bien de toda la comunidad cannábica, ¡esperemos que nunca se cure!

Créditos fotográficos: Tzahy (Wikimedia Commons)

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